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El Médico del Siglo XXI

Fecha: 20 de diciembre de 2015
Autor: Dr. Nirdosh Eidels

                       EL MEDICO DEL SIGLO XXI

 Este último siglo ha sido una época muy peculiar, hablando especialmente sobre el tema de la salud. Afortunada y desafortunadamente nos ha tocado vivir en una época en la que "La Salud" se ha vuelo la segunda industria más grande del planeta. La cabeza de esta industria es la "Industria Farmacéutica", que está ligada y controla los medios de comunicación, los sectores gubernamentales relacionados a la salud y lo más importante, la educación Médica.

   Para obtener el título de "Médico" hoy en día, uno tiene que cursar la carrera de Medicina que dura un mínimo de 6 años en casi todo el mundo. La licenciatura de medicina ha sido estructurada globalmente a lo largo del último siglo de una manera bastante rígida. A lo largo de la súper demandante carrera, nos enseñan básicamente a hacer 2 cosas: Dar un diagnóstico (etiquetar al paciente) y dar un tratamiento. Los tratamientos que nos enseñan son principalmente recetar un fármaco patentado,  cirugía, radioterapia y/ó quimioterapia.

   Desafortunadamente el espectro de visión para encontrar el origen de una patología así como las opciones de tratamiento que nos enseñan en la carrera de medicina es muy estrecho.

   Aunado a esto está la ramificación de las áreas médicas, a lo que se le llama la "especialidad". Hoy en día se le da mayor status y valor a un médico que tenga especialidad ó sub-especialidad. Se asume que ese médico tiene un mayor conocimiento que los demás. Y puede ser cierto, pero solamente sobre una parte muy pequeña del cuerpo humano, el resto lo desconoce en su mayoría.

 

   ¿Qué es lo que provoca todo esto?

   Este sistema hace que cuando una persona acude al médico, este se enfoca solamente en el órgano ó la parte del cuerpo de la persona que presenta malestar. El médico no ve a una persona enfrente de el, ve a un órgano ó una parte del cuerpo nada más. la relación del médico-paciente se vuelve impersonal y mecánica. Se pierde el contacto humano entre ambos.

   A un médico que realmente le interesa el bienestar de sus pacientes y que es apasionado por profesión, es un médico que no solamente escucha a sus pacientes relatar su dolor físico, sino que también se toma el tiempo de escuchar y estar presente con ellos mientras comparten su dolor emocional, mental y las diversas situaciones que les causan angustia en su vida personal. Es indispensable que exista un espacio de confianza y confidencialidad en el cual el paciente pueda sentirse cómodo y relajado para expresar sus malestares. Esto es algo esencial ya que la raíz de casi todos los malestares del ser humano se encuentra en eventos impactantes de su pasado, eventos que aún no han sido resueltos ó expresados. El hecho de no explorar ó compartir lo que estos eventos han hecho sentir a la persona es lo que genera desequilibrios en el funcionamiento armónico de diferentes partes del cuerpo.

   Un médico que se siente conforme con darle un nombre a lo que siente la persona (diagnóstico) y una pastilla para quitarle ese dolor, desde este punto de vista, es un tratamiento mediocre. No solamente eso, sino que este tipo de tratamiento vuelve a los pacientes completamente dependientes del médico e impotentes con su propia salud.

   Para un profesional de la salud, es esencial evaluar el aspecto nutricional, emocional, metabólico, toxicológico, energético, familiar,  estilo de vida, incluso espiritual para poder comprender a una persona y poder serle de ayuda. Un médico que no cuida todos estos aspectos de su propia vida es difícil que pueda apoyar a otro individuo de esa manera.

 

La Organización Mundial de la salud (OMS) define a la salud de la siguiente manera:

"La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades".

   La salud es un estado de "bienestar", no sólo la ausencia de afecciones ó enfermedades. Por lo tanto, el trabajo de un médico no es solamente quitar síntomas sino de ayudar al paciente a encontrar ese estado de bienestar a nivel físico, mental y social.  Esto podríamos decir que es casi imposible de alcanzar simplemente dando una pastilla ó una cirugía. Lo cual si, generalmente quita el dolor (temporalmente) pero no trae un bienestar profundo y duradero al paciente.

Todo individuo tiene la libertad de elegir a la persona que lo ayude a encontrar ese bienestar, si paga por un servicio, tiene todo el derecho de ser tratada y vista como un ser humano integro, con un cuerpo, mente, emociones y vida personal, no simplemente un órgano ó un síntoma. Así mismo para que un paciente pueda alcanzar este bienestar, tiene que poner de su parte, y generalmente requiere hacer algunas modificaciones en su estilo de vida, creencias, alimentación, etc.

Afortunadamente hoy en día hay cada vez más médicos, y no solamente médicos, sino otros profesionales de la salud que tienen esta experiencia, conocimiento y trato con sus pacientes. México es un país muy afortunado en este sentido, ya que social y gubernamentalmente hay bastante apertura para “métodos alternativos“ de sanación.

La labor del médico del siglo XXI no es sólo de ayudar a sus pacientes a encontrar la salud y bienestar en todos niveles, sino de educarlos y darles herramientas para que se vuelvan independientes en su salud y la de su familia.

Queda en manos de la persona misma que busca apoyo en su salud de encontrar a un profesional que sea lo suficientemente competente para ayudarlo a encontrar este bienestar. Así mismo de poner de su parte para hacer los cambios necesarios en su vida para alcanzarlo.

El presente y futuro de la medicina está basado en una práctica integral y un trato humano, honesto y cariñoso entre el médico y el paciente.

   Busca a un profesional de salud competente para apoyarte con cualquier malestar que tengas. te lo mereces!

Dr. Nirdosh Eidels

19/12/2015